Personal de la Comisaría 38° de Viedma detuvo a un joven que minutos antes había asaltado a un taxista con un arma de fuego. Durante el operativo se le incautaron dos armas y se recuperó el teléfono sustraído.
En una rápida intervención policial, personal de la Comisaría 38° de Viedma logró la aprehensión de un joven que, minutos antes, había asaltado a un taxista utilizando un arma de fuego. El operativo se destacó por la colaboración inmediata entre los uniformados que realizaban tareas de prevención y los compañeros de la víctima.
Según detalló el comisario Cristian Carrilaf, jefe de la unidad 38, el incidente comenzó en la zona comercial de la capital provincial, específicamente a la altura de la calle 720. Allí, un taxista interceptó a dos efectivos que reforzaban la seguridad del sector para pedir auxilio. Según el relato de la víctima, un joven lo había amenazado con un arma para sustraerle su teléfono celular y luego darse a la fuga a pie.
Sin perder tiempo, los agentes abordaron la unidad de alquiler junto al damnificado para iniciar un rastrillaje. Gracias a la red de comunicación de los taxistas, se obtuvo el dato clave: el sospechoso circulaba por la «ruta vieja», en las inmediaciones del edificio de Vialidad Regional. Al llegar al lugar señalado, la policía identificó al sujeto, quien no tuvo tiempo de reaccionar ante el despliegue de los efectivos.
Tras ser reducido y requisado, los agentes se encontraron con una sorpresa alarmante por el poder de fuego que el joven cargaba. Entre sus pertenencias tenía una pistola 9 mm marca Browning (de uso policial antiguo) con cargador completo de 13 cartuchos y un revólver con tambor cargado y listo para ser utilizado en simple o doble acción. Además, se le hallaron otros 5 cartuchos en los bolsillos del detenido. «Las armas tenían carga completa de municiones y estaban en condiciones de ser utilizadas, algo que afortunadamente no llegó a suceder», destacó Carrilaf.
Además del armamento, la policía logró recuperar el teléfono celular robado, el cual fue secuestrado como evidencia. Actualmente, la fuerza de seguridad trabaja en conjunto con la Fiscalía de turno para cumplimentar los pasos legales y restituir el dispositivo a su propietario a la brevedad. El joven permanece detenido a disposición de la justicia, enfrentando cargos por robo calificado y tenencia ilegal de arma de guerra.
