El Ejecutivo nacional desplegó un operativo político para intentar superar la crisis que genera la situación del jefe de Gabinete, Manuel Adorni, con actividades y declaraciones que no logran desplazar el conflicto del centro de la escena pública.
El Gobierno nacional montó un nuevo operativo político para intentar superar la crisis que genera la situación del jefe de Gabinete, Manuel Adorni, con una serie de actividades y declaraciones que, de todas maneras, no logran desplazar el conflicto del centro de la escena pública.
La movida comenzó en la noche del jueves con una entrevista que Adorni ofreció a Alejandro Fantino en el canal de streaming Neura, donde recorrió aspectos de su vida personal y nuevamente se excusó de dar explicaciones de su situación patrimonial, aduciendo la intervención judicial.
En la mañana del viernes, el jefe de Gabinete cobró especial protagonismo en la inauguración de un centro industrial automotriz en la localidad de Zárate, provincia de Buenos Aires. Adorni fue el encargado de descubrir la placa alusiva en las oficinas de la compañía, acompañado por la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei, principal sostén del economista.
Tras esa presentación, el Gobierno convocó a una conferencia de prensa en la Casa Rosada encabezada por Adorni y con la participación de los ministros de Economía, Luis Caputo, y de Seguridad, Alejandra Monteoliva. Con la intención de marginar la situación del jefe de Gabinete y poner la agenda de gestión sobre la mesa, el diálogo con la prensa fue convocado para anunciar un operativo antidrogas y el envío del proyecto conocido como “Súper RIGI”.
Antes del inicio de la conferencia, se planteó a los periodistas acreditados que no se aceptarían preguntas acerca de la situación de Adorni. No obstante, al abrirse la rueda de preguntas, el periodista de Clarín, Guido Carelli Lynch, consultó a Caputo sobre si la situación de Adorni tenía algún impacto en la economía y en el proceso de llegada de inversiones. Caputo aceptó contestar y afirmó que “no tiene ningún impacto porque ningún empresario define una inversión en función de ello”.
Pese a los esfuerzos por correr el eje de la discusión, las siguientes dos preguntas también estuvieron vinculadas a la actualidad de Adorni, y en estos casos no hubo respuestas. Con un tono menos amable, Adorni tomó la palabra, impidió las contestaciones y recordó a los presentes que el llamado a la conferencia se restringía a los temas de seguridad y RIGI.
La presencia de Caputo a la derecha de Adorni no fue casual. Algunos rumores indican que el ministro habría expresado que el ruido político está complicando la recuperación económica. Con su presencia al lado del cuestionado jefe de Gabinete, Caputo intentó desactivar los rumores. Sin embargo, la intención de mostrar gestión con el lanzamiento del “Súper RIGI” chocó con la improvisación, ya que el proyecto debe ir al Congreso y aún no está redactado en su totalidad. Caputo confesó que, por ejemplo, aún no se había determinado el monto mínimo de inversión necesario para acceder al beneficio.
Fue el propio presidente, Javier Milei, quien intentó instalar el tema como relevante al adelantarlo en el vuelo de regreso desde Estados Unidos a Buenos Aires el jueves por la tarde. Más tarde, Adorni manejó la reunión de Gabinete. Milei estuvo presente en los primeros minutos para hacer un repaso de los temas, pero luego se retiró y todo quedó en manos de Adorni. El encuentro duró dos horas y media.
En la mesa estuvo presente la senadora Patricia Bullrich, quien habló de los proyectos que se negocian en el Congreso. Poco antes, había ratificado su reclamo de explicaciones inmediatas a Adorni. En una recorrida por barrios de la Ciudad de Buenos Aires, la exministra de Seguridad insistió que “las cosas en un gobierno hay que hablarlas; siempre es bueno. Yo siempre fui así. Siempre fui un poquito rebelde y lo voy a seguir siendo”.
En el reportaje del jueves por la noche, Adorni evitó confrontar con Bullrich: “Pato es una fenómena”, dijo. Los movimientos de Bullrich atizan los nervios de los hermanos Milei, especialmente de Karina, porque sospechan de segundas intenciones. La caminata por la ciudad resultó un claro gesto de posicionamiento político. Hasta hace 60 días, el candidato a jefe de gobierno por la Libertad Avanza en la ciudad era Adorni.
Además del conflicto de Adorni, de a poco crece el escándalo en torno a Demián Reidel y los gastos de la tarjeta corporativa de la empresa Nucleoeléctrica. Reidel fue imputado por el fiscal federal Ramiro González, que investiga las presuntas irregularidades en la utilización de esa tarjeta con gastos indebidos. Reidel se presentó en forma espontánea ante la justicia y negó las acusaciones.
