La participante Carmiña Masi criticó a la producción del reality tras la decisión de Jenny Mavinga de retirarle el Golden Ticket.
Durante la última gala de Gran Hermano, Jenny Mavinga debió decidir si Carmiña Masi conservaba su Golden Ticket, un beneficio que le permitiría regresar al juego. Mavinga optó por retirarle el ticket, pese a haber expresado públicamente su perdón por comentarios previos de Masi considerados racistas.
Carmiña Masi respondió en redes sociales, donde afirmó que la decisión de Mavinga no era competencia del juego y que la producción no debió permitir ese juicio moral. “No es su competencia juzgar mis acciones pasadas valiéndome de un recurso de juego. No es justo, y no es libre de minería moral una elección así”, declaró.
El conflicto tiene su origen en comentarios que Masi realizó anteriormente sobre Mavinga, como “Era como si recién hubiera salido a la venta. Como recién bajada del barco, la acaban de comprar igual”, lo que derivó en su expulsión temporal del programa.
Mavinga, por su parte, explicó en un vivo en redes que tomó la decisión guiada por su corazón y por el apoyo de su marido, pese al peso de los comentarios que recibe diariamente.
