La Organización Mundial de la Salud advirtió que el brote de ébola en la República Democrática del Congo es extremadamente grave. Italia hospitalizó a dos viajeros con síntomas en Milán.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) calificó este lunes como “extremadamente grave y difícil” la epidemia de ébola en la República Democrática del Congo. El organismo instó a los países vecinos a actuar “de inmediato”.
“Estamos intensificando las operaciones con carácter de urgencia, pero por el momento la epidemia avanza más rápido que nosotros”, declaró el director general de la OMS, Tedros Adhanom Ghebreyesus.
Ghebreyesus señaló que “los países limítrofes con la República Democrática del Congo están en riesgo especialmente alto y deberían actuar de inmediato”. Diez países están en riesgo por ébola, además de la República Democrática del Congo y de Uganda, según indicaron los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) de la Unión Africana el sábado.
La inestabilidad en la provincia de Ituri, donde se declaró el brote, agrega un desafío adicional. Las provincias orientales del país, donde el brote fue detectado por primera vez el 15 de mayo, “son muy inseguras, con un incremento de los combates en los últimos meses y también hay una importante desconfianza respecto a las autoridades por parte de la población local”, dijo el funcionario.
No existen vacunas aprobadas ni tratamientos para la cepa Bundibugyo, causante del actual brote. La OMS confirmó 10 muertes por la enfermedad y 220 muertes sospechosas desde el inicio de la epidemia. También se confirmó el fallecimiento de una persona por ébola en Uganda.
En Italia, el Ministerio de Sanidad confirmó este lunes la activación de la vigilancia sanitaria sobre varias personas llegadas desde Uganda y la hospitalización de dos de esos viajeros con fiebre en Milán. Ambos serán sometidos a pruebas diagnósticas según protocolos nacionales e internacionales, mientras que sus familias permanecen bajo vigilancia preventiva.
El ébola es una enfermedad viral mortal que se transmite por contacto directo con fluidos corporales. Puede provocar hemorragias graves y falla multiorgánica. Según la OMS, ha matado a más de 15.000 personas en África en los últimos 50 años, con una mortalidad de entre el 25% y el 90%, pero es relativamente menos contagioso que el covid o el sarampión.
