Una opción práctica y rendidora para meriendas o picadas caseras, con ingredientes accesibles y preparación simple.
Los scones salados son una opción práctica, rendidora y muy rica para cualquier merienda o picada. Si buscás probar algo diferente y casero, estos scones de queso, ajo y tomates secos son una excelente alternativa.
Ingredientes
- 350 gramos de harina leudante
- 60 gramos de manteca fría
- 110 mililitros de leche
- 150 mililitros de crema de leche
- 150 gramos de queso rallado
- Ajos confitados, a gusto
- Tomates disecados, a gusto
Preparación
- Hidratar los tomates secos en agua tibia durante unos minutos y picarlos en trozos pequeños. También picar los ajos confitados.
- Colocar la harina leudante en un bowl amplio y agregar la manteca fría cortada en cubos. Integrar con las manos hasta obtener una textura similar a un arenado.
- Sumar el queso rallado, los tomates disecados y los ajos confitados. Mezclar bien para distribuir todos los ingredientes de manera uniforme.
- Incorporar la leche y la crema de leche. Mezclar suavemente hasta formar una masa tierna, es importante no amasar en exceso.
- Llevar la masa a una superficie apenas enharinada y estirarla hasta obtener un grosor de aproximadamente 2 a 3 centímetros. Cortar los scones con un cortante redondo o con un vaso.
- Distribuir los scones sobre una placa para horno ligeramente enmantecada o cubierta con papel manteca.
- Cocinar en horno precalentado a 250° durante aproximadamente 15 minutos, o hasta que estén bien dorados por fuera. Retirarlos del horno y dejarlos entibiar unos minutos antes de servir.
