Eugenia López, guardameta del campeón, debió elegir entre su empleo y el partido decisivo. Tras la negativa de su empleador, optó por competir y logró el título.
El pasado viernes 3 de abril se disputó en Zapala la final femenina de la Copa Provincial, donde Deportivo Confluencia de Neuquén capital se coronó campeón al vencer 4 de Agosto de Chos Malal por 3-1. Una de las figuras del equipo triunfador fue la arquera Eugenia López, de 42 años, quien vivió una jornada de alegría al obtener su primer título.
Sin embargo, la celebración se vio empañada días después. López trabajaba como ayudante de cocina en un local gastronómico de Neuquén capital. Al no presentarse el viernes feriado para viajar a la final, su empleador decidió despedirla. La jugadora explicó que intentó gestionar un permiso: «Le comenté a mi jefe que tenía una final pero en todo momento me dijo que no». Incluso, con la ayuda del presidente del club, buscó una reemplazante para su turno de 4 horas, pero la propuesta no fue aceptada.
«Esperamos hasta último momento y tuvimos que tomar una decisión», afirmó López. Finalmente, optó por jugar el partido. La arquera destacó el apoyo recibido de sus compañeras de equipo, quienes se comprometieron a ayudarla a conseguir un nuevo empleo. Sobre su experiencia en Confluencia, comentó: «Es muy lindo estar en un club que pisa fuerte en la región».
Eugenia López aseguró no arrepentirse de su elección: «Me quedo con lo que pasó el fin de semana. Lo hice porque quería estar con mi equipo y tener este título, que es muy importante para mí». Gracias a esta consagración, Confluencia obtuvo un lugar en el próximo Torneo Regional Amateur Femenino del Consejo Federal.
