El municipio elevó al gobierno provincial un nuevo esquema de reparto que incorpora variables territoriales y ambientales, argumentando que la metodología oficial reduciría drásticamente su participación.
La Municipalidad de Catriel elevó una contrapropuesta formal al gobierno de Río Negro con el objetivo de modificar los criterios de distribución de regalías hidrocarburíferas. La iniciativa surge como respuesta a la metodología oficial en discusión y se apoya en fundamentos técnicos, económicos y territoriales que, según el Ejecutivo local, no están contemplados en el esquema actual.
La intendenta de Catriel, Daniela Salzotto, explicó que el planteo apunta a sostener un reclamo histórico sin romper el diálogo institucional. «No pretendo hoy seguir confrontando con el gobierno provincial, es un proyecto de resarcimiento económico, de reconocimiento histórico», afirmó en diálogo con Diario RÍO NEGRO. Además, advirtió que la metodología oficial reduciría su participación del 1,998% a un 0,972%, lo cual consideran «inadmisible» frente a la carga histórica que soporta el municipio.
Como alternativa, la contrapropuesta introduce una nueva fórmula que combina variables de producción efectiva con indicadores de impacto territorial. El esquema sugiere ponderar la producción de petróleo y gas, pero también incorporar un factor vinculado a la densidad de pozos, la cercanía mediante coordenadas geográficas y al pasivo ambiental existente.
El modelo plantea asignar regalías en función de la cercanía entre los pozos y cada municipio, utilizando criterios geográficos en lugar de límites administrativos en disputa. Además, propone diferenciar entre tipos de hidrocarburos y sumar un componente específico de compensación por infraestructura acumulada. Dentro de esa estructura, el 75% del reparto se mantendría asociado a la producción efectiva, mientras que el 25% restante funcionaría como un fondo de reparación vinculado al impacto ambiental y territorial.
El documento técnico presentado sostiene que la fórmula oficial ignora el 88,5% de la infraestructura petrolera total al utilizar un muestreo de solo 622 pozos en producción, de los cuales Catriel tendría 20. Por ello, Catriel exige validar el universo de más de 5.400 perforaciones para el cálculo, incluyendo los pozos en estado de abandono que requieren monitoreo constante.
Las regalías, tal como están actualmente, fueron definidas en 2004 y se estableció que del 10% de los recursos que ingresan de la actividad todas las localidades reciben una porción y un 35% se lo distribuyen exclusivamente nueve municipios productores, con un esquema en el que Catriel era altamente ponderado, con el 60% de ese total.
Con el esquema propuesto ya no se benefician de manera directa solo los municipios que tienen pozos petroleros o gasíferos en sus ejidos, sino también aquellas localidades que están ubicadas a un radio de 100 kilómetros y que reciben el impacto de la actividad. Además se propone una zonificación de la superficie afectada a la actividad hidrocarburífera en cuatro zonas productoras.
Desde el municipio señalan que uno de los ejes centrales es el reconocimiento de más de seis décadas de explotación hidrocarburífera, junto con los pasivos ambientales acumulados y la falta de inversión sostenida por parte de operadoras. En ese sentido, Salzotto marcó una diferencia clave con otros municipios. «Si van a plantear una reunión en donde quieren poner en un plano de igualdad como intendentes, yo voy a saltar y decir que no, porque están siendo injustos», advirtió, y remarcó que existen localidades sin actividad hidrocarburífera mientras que «Catriel hoy ya tiene más de 280 pozos y una carga productiva real». La jefa comunal insistió en que el debate debe darse bajo criterios diferenciados. «Hablamos de equidad y hablamos de justicia territorial», sostuvo.
