La Justicia ordenó seis meses de prisión preventiva para los acusados del homicidio del niño de 4 años. La autopsia reveló un cuadro de violencia extrema con múltiples lesiones.
Un juez penal de Comodoro Rivadavia dictó seis meses de prisión preventiva para Mariela Altamirano y Michael González, madre y padrastro de Ángel López, el niño de 4 años asesinado la semana pasada. El magistrado Alejandro Soñis avaló el pedido del Ministerio Público Fiscal tras conocerse los resultados de la autopsia, que revelaron un cuadro de violencia extrema.
El juez consideró que existen riesgos procesales y falta de arraigo de los imputados, quienes han residido en diversas provincias antes de su llegada a Chubut. Mientras la fiscalía sostiene que la muerte fue el resultado de una agresión directa, la defensa intentó minimizar las lesiones, lo que generó rechazo en la audiencia.
Según el informe forense, el cuerpo de Ángel presentaba al menos 22 golpes en la zona del cráneo, producidos entre 7 y 10 días antes de su muerte. La defensa describió estos impactos como «coscorrones» en un contexto de correctivo familiar, argumento que fue rechazado por el fiscal Facundo Oribones.
En el exterior del edificio judicial, Luis López, padre biológico del niño, manifestó su dolor y pidió justicia. Lorena Andrade, pareja de Luis y quien también crió al niño, describió a los acusados como «demonios».
El jefe de fiscales, Cristian Olazabal, desestimó la versión de la madre, quien aseguró haber practicado maniobras de RCP a su hijo durante 35 minutos antes de pedir auxilio. La investigación ahora se centrará en peritar los teléfonos celulares secuestrados y en determinar si existió el agravante de alevosía.
