Frente a una caída en la recaudación, la administración nacional amplió los recortes presupuestarios en diversas áreas para lograr un saldo positivo en las cuentas públicas, según informó el Ministerio de Economía.
El Ministerio de Economía informó que las cuentas del Estado nacional registraron en marzo un superávit fiscal de $484.789 millones. Para alcanzar este resultado, el Gobierno amplió los recortes del gasto público ante una baja real del 4,5% en los recursos nacionales, atribuida por la cartera económica a una reducción de impuestos.
El saldo primario, que compara ingresos y gastos totales sin considerar intereses de deuda, fue favorable en $930.284 millones. Tras descontar pagos por deuda pública por $445.495 millones, se llegó al resultado final. El superávit acumulado a marzo representa el 0,2% del PIB, mientras que el primario es del 0,5% del PIB, una referencia clave para el acuerdo con el Fondo Monetario Internacional (FMI).
Los recortes afectaron a la mayoría de las partidas. Los gastos primarios totalizaron $10.911.083 millones, con una caída del 5,3% interanual. Las prestaciones sociales, que sumaron $8.054.193 millones, sufrieron un recorte del 3,2%. Los subsidios económicos se redujeron un 50%, ubicándose en $258.209 millones. Los gastos de funcionamiento, donde se incluyen salarios, cayeron un 8,8% ($1.735.626 millones). Las transferencias corrientes a las provincias fueron de $112.509 millones, con una caída real del 56%.
La única excepción a los recortes fueron las transferencias a las universidades nacionales, que en marzo recibieron $369.370 millones, en cumplimiento de la Ley de Financiamiento Universitario.
El presidente Javier Milei ratificó la política de ajuste, afirmando que «el ancla fiscal no se negocia». Por su parte, el ministro de Economía, Luis Caputo, decidió ampliar los recortes para mantener el equilibrio fiscal. Esta dinámica fue elogiada por el FMI en su último informe, lo que permitió la aprobación de la segunda revisión del acuerdo y el desembolso de unos 1.000 millones de dólares.
Según lo establecido en el Presupuesto 2026, los ministros deberán presentar antes del 30 de abril una nueva reducción de gastos, que oscilaría entre el 20% y el 25% en sus respectivas carteras.
