La historia del doctor Eduardo Labat, fundador de la Clínica Humana de Imágenes, refleja una trayectoria de esfuerzo y compromiso con la salud en el Alto Valle de Río Negro.
Oriundo de Reconquista, provincia de Santa Fe, Eduardo Labat llegó a Córdoba para estudiar medicina en un contexto complejo de posguerra. Para financiar sus estudios, trabajó vendiendo libros en escuelas, aprovechando su experiencia como maestro. Tras casarse, viajó a Neuquén en su luna de miel y, contactado por colegas, decidió radicarse en General Roca, Río Negro, en 1963, cuando tenía 23 años.
En 1978 fundó el Instituto Radiológico, un conjunto de servicios de imágenes que sentó las bases de lo que hoy es la Clínica Humana de Imágenes. El centro comenzó con equipos de radiología básica y fue pionero en la incorporación de ecógrafos en la ciudad.
En 1989, Labat creó la Fundación de Medicina Intervencionista y Cáncer, una figura legal que permitió importar equipamiento con menores costos y atender sin cargo a pacientes de escasos recursos, consolidando un modelo de atención accesible.
Actualmente, la clínica emplea a 80 personas y atiende a unos 8.000 pacientes mensuales de toda la región. El legado familiar continúa con su nieta, Elsa Labat, quien asumió la dirección en 2021. Bajo su gestión, se digitalizaron procesos, se renovó equipamiento y se incorporaron tecnologías como inteligencia artificial para informes médicos, un tomógrafo de última generación y un nuevo resonador magnético, con una inversión superior a los dos millones de dólares.
