El presidente Javier Milei anunció desde Israel el envío de un nuevo paquete de reformas al Congreso Nacional, que incluye la eliminación de las PASO y cambios en el sistema de pensiones por invalidez, en un contexto de disparidad de agendas en el Gabinete y reparos de la oposición.
El presidente Javier Milei anunció desde Israel el envío de un nuevo paquete de reformas al Congreso Nacional. La iniciativa, que incluye la reforma política para eliminar las PASO y una revisión del sistema de pensiones por invalidez, busca retomar la iniciativa legislativa tras un periodo de parálisis parlamentaria, aunque el oficialismo aún no cuenta con los votos asegurados para su aprobación.
El anuncio se produce en un contexto de disparidad de agendas dentro del Gabinete, mientras sectores de la oposición y bloques aliados manifiestan reparos ante el alcance de los recortes en el área de discapacidad. En la Casa Rosada ha comenzado a debatirse la estrategia de cara al próximo turno electoral, exponiendo dos posturas contrapuestas sobre la construcción de poder de La Libertad Avanza.
Esta puja estratégica también impacta en el Congreso, donde se registran tensiones por el manejo de proyectos sensibles, como la Ley de Financiamiento Universitario y el presupuesto de las carteras de Economía y Desregulación. El escenario político se completa con el marcado distanciamiento de la vicepresidenta Victoria Villarruel, quien mantiene una agenda propia y ha evitado participar en actos conjuntos con otros sectores del oficialismo y la oposición.
En el plano judicial, el Gobierno monitorea la situación del Consejo de la Magistratura. Mientras la Corte Suprema de Justicia presiona por cambios estructurales, la estrategia de la Secretaría General de la Presidencia apunta a postergar cualquier modificación de fondo hasta fin de año, con el objetivo de intervenir en la futura composición del organismo.
A pesar de las dificultades parlamentarias y las diferencias en el armado electoral, Javier Milei ratificó su compromiso con el orden fiscal. La apuesta del Ejecutivo es que la estabilidad macroeconómica se traduzca en una mejora del poder adquisitivo durante el segundo semestre, validando el modelo de gestión por sobre la ingeniería política tradicional.
