La fiscalía descentralizada de Bariloche impugnó la decisión judicial que otorgó prisión domiciliaria a Rudnev Konstantin, imputado como presunto líder de una organización criminal transnacional con fines de trata de personas.
La fiscalía descentralizada de Bariloche, a cargo del fiscal Fernando Arrigo, impugnó la resolución de los jueces de Roca Richar Gallego y Mariano Lozano, que autorizaron la prisión domiciliaria para el ciudadano ruso Rudnev Konstantin, imputado como presunto líder de una organización criminal transnacional con fines de trata de personas.
En el recurso de impugnación presentado, la fiscalía solicitó revocar la domiciliaria concedida el 23 de abril pasado por Gallego y Lozano, que actuaron como jueces de revisión. Los magistrados admitieron parcialmente el planteo de la defensa del imputado y dispusieron que cumpla la prisión preventiva en un domicilio de una zona rural de la localidad bonaerense de San Vicente, con prohibición de contacto con la víctima, una mujer rusa que dio a luz a un bebé en el hospital Ramón Carrillo de Bariloche, lo que activó las sospechas y la intervención de la fiscalía federal.
Los jueces ordenaron colocarle al imputado una tobillera electrónica y el pago de una caución real de 30 millones de pesos. La fiscalía investiga a una organización que habría captado, trasladado y acogido a la mujer rusa y a su hijo recién nacido con fines de explotación sexual y reducción a la servidumbre, mediante engaño y coerción, bajo la fachada de un espacio espiritual y de prácticas de yoga, aprovechándose de su situación de vulnerabilidad. Se le atribuye a Konstantin haber captado a la mujer de 22 años en Rusia y haber intentado ponerle su apellido al recién nacido.
La defensa del imputado sostiene que la fiscalía no tiene pruebas para sostener esa teoría. La supuesta víctima negó en una declaración ante la justicia conocer al imputado y haber sido víctima de trata de personas. El imputado fue detenido a principios de abril del año pasado en el aeropuerto de Bariloche, cuando se disponía a subir a un avión rumbo a CABA. También detuvieron a otro varón y a 19 mujeres rusas; varias fueron liberadas tras la audiencia de formulación de cargos, y el resto excarcelados excepto Konstantin.
El 1 de abril pasado, el juez federal subrogante de Bariloche Gustavo Zapata prorrogó por pedido de la fiscalía la prisión preventiva del acusado por un año en el penal federal de Rawson, Chubut, y mantuvo la prohibición de salida del país para los demás imputados. Además, extendió por un año la investigación por la complejidad del caso, que incluye dificultades idiomáticas, necesidad de producir prueba en el exterior y limitaciones técnicas para el análisis de dispositivos electrónicos secuestrados.
La defensa impugnó esa resolución, que los jueces Gallego y Lozano revisaron y revocaron parcialmente al otorgar la prisión domiciliaria. Según informó el Ministerio Público Fiscal, el auxiliar fiscal Tomás Labal sostuvo que la resolución incurre en una clara y manifiesta arbitrariedad fáctica y normativa, producto de una valoración parcial, fragmentada y errónea de los elementos de convicción. El fiscal insistió en el peligro de fuga, recordó la condena previa del imputado en Rusia (11 años de prisión por abuso sexual y delitos de estupefacientes) y el momento de su detención, cuando planeaba huir e intentó autolesionarse. La decisión del tribunal que examinará el pedido se conocerá en los próximos días.
