Silvia Valdivia, exsupervisora de una empresa de cosméticos, decidió cambiar su estilo de vida tras una advertencia médica. Hoy vive en un container marítimo de 15 metros cuadrados en Villa Flor Serrana, Tanti, Córdoba, una opción modular que cuesta $20 millones y se destaca por su bajo mantenimiento.
Para Silvia Valdivia, la jubilación no fue el final de un camino, sino el comienzo de un renacimiento. Tras 15 años como supervisora en una empresa de cosméticos, una advertencia médica en 2010 la llevó a replantearse su vida. Hoy reside en Villa Flor Serrana, una reserva natural en Tanti, Córdoba, donde instaló su nuevo hogar: un container marítimo de apenas 15 metros cuadrados.
Silvia buscaba agilidad y evitar los plazos extensos de la construcción tradicional, así como minimizar el impacto ambiental en la reserva. La solución llegó a través de la construcción modular. A pesar de su tamaño reducido, la vivienda es un ejercicio de eficiencia. El espacio cuenta con los servicios básicos y un diseño rústico-moderno.
Actualmente, un monoambiente modular de estas características tiene un costo aproximado de $20.000.000, posicionándose como una alternativa atractiva por su bajo mantenimiento. Silvia asegura que «el corazón de la casa es inmenso». El refugio se ha convertido en el lugar de encuentro familiar cada fin de año. «En el último festejo llegaron siete autos. Solo tres pudimos dormir adentro, el resto armó carpas alrededor. La casita nos abrazó a todos», recuerda con emoción.
Desde que se jubiló en 2023, Silvia reparte su tiempo entre la gestión del negocio familiar en Córdoba Capital y sus retiros espirituales en las sierras. Para ella, este container no es solo una vivienda; es la prueba de que, cuando uno se anima a cambiar, el universo responde con un lugar donde el alma puede descansar.
