El diputado provincial por Unión por la Patria, Darío Martínez, expresó su preocupación por las gestiones del gobernador Rolando Figueroa para adherir al sector petrolero al Régimen de Incentivo a las Grandes Inversiones (RIGI), lo que podría implicar una significativa reducción de recursos para las arcas provinciales.
El diputado provincial por Unión por la Patria, Darío Martínez, manifestó su inquietud ante las gestiones que lleva adelante el gobernador Rolando Figueroa para incorporar al sector petrolero al Régimen de Incentivo a las Grandes Inversiones (RIGI). Según el legislador, esta medida representaría una concesión innecesaria para una industria que actualmente registra utilidades extraordinarias debido al alto precio internacional del crudo.
“Negociamos a la baja con una actividad que está en su mejor momento, ganando más dinero que nunca”, señaló el exsecretario de Energía de la Nación. El principal reclamo se centra en el posible desfinanciamiento de las arcas provinciales que provocaría la exención del impuesto a los Ingresos Brutos sobre la producción transportada por nuevos oleoductos.
Martínez realizó una proyección sobre el proyecto Vaca Muerta Sur, estimando que solo por ese ducto se dejarían de percibir unos 438 millones de dólares anuales. “Esos recursos representan más del 40 % del plan de inversión de obra pública de la provincia o unas 4.000 viviendas que los neuquinos les regalan a estas empresas”, advirtió.
Para el diputado, la actividad hidrocarburífera en la cuenca no requiere de incentivos fiscales adicionales para garantizar su desarrollo, ya que los planes de inversión ya están definidos hasta el año 2030, basándose en un costo del barril mucho menor al actual. “Vaca Muerta se está desarrollando independientemente de quién gobierne, porque esas planeaciones están definidas y no se van a modificar por el RIGI”, explicó.
Martínez calificó como una “mala costumbre” el hecho de negociar los recursos provinciales siempre a la baja frente a las exigencias del Gobierno Nacional. Cuestionó que mientras los vecinos enfrentan altos niveles de endeudamiento para comprar comida, el Estado decida beneficiar a las petroleras. “No me parece justo que el vecino que va al mercadito de la esquina tenga que pagar Ingresos Brutos y eximamos a una actividad que está teniendo súper utilidades”, manifestó.
En su análisis, el verdadero obstáculo para el crecimiento de la producción no es la carga impositiva, sino el cuello de botella en la infraestructura de transporte. Con la habilitación de nuevos ductos, la evacuación del crudo estaría garantizada, por lo que el incentivo del RIGI solo serviría para aumentar la rentabilidad neta de las compañías. “El precio del barril a 80 dólares es la mayor seducción que necesitan las petroleras para invertir, no necesitan que les bajemos los impuestos”, aseguró.
Finalmente, el legislador instó al Ejecutivo provincial a empoderarse en la negociación ante el ministro Luis Caputo, recordando que “no hay Vaca Muerta sin Neuquén”. Propuso que, en lugar de resignar ingresos, esos fondos se utilicen para desendeudar a las familias a través del Banco Provincia o para mejorar la infraestructura escolar. “Le pedimos al gobernador que no se deje engañar; esto es asegurar más utilidades a las petroleras con dinero que es de los neuquinos”, concluyó.
