Daniela Flores, licenciada en Comercio Exterior, abrió su propio estudio en General Roca para asesorar a pequeños y medianos productores del Alto Valle que quieran exportar o importar sin intermediarios.
Cada vez que una necesidad insatisfecha irrumpe en el mercado, trae consigo un cúmulo de procesos productivos que se desatan a medida que los agentes económicos detectan esa necesidad e innovan para satisfacerla. Tal es la historia de una roquense, nacida y criada en la región, que identificó que a la cadena productiva virtuosa del Alto Valle le faltaba un eslabón: el de la articulación del comercio exterior.
Daniela Flores es Licenciada en Comercio Exterior, recibida en la Universidad de Río Negro, con sede en Villa Regina. Su vocación nació mucho antes de alcanzar su título de grado y se forjó junto a su recorrido profesional en diferentes empresas de la región con anclaje en el mercado internacional.
La trayectoria profesional de Flores inició en Humberto Canale, tanto para la bodega como para la fruticultura. Allí pudo palpar de primera mano el proceso de inserción en el mercado internacional, sus requerimientos documentales y logísticos, así como el potencial de la región para trascender fronteras. Luego trabajó en Bodega Chacra, en Mainqué, justo cuando su varietal Pinot Noir fue galardonado en el exterior, lo que representó un nuevo desafío en el posicionamiento de la marca. Más tarde recaló en Cipolletti como responsable de comercio exterior en Tres Ases, otro de los grandes jugadores de la fruticultura regional.
En todo ese trayecto, Daniela pudo conocer los pormenores de la operación y también que el mercado externo está mucho más cerca de lo que parece, sin importar la escala o el tamaño del negocio. “Existe la idea errónea de que importar o exportar está reservado solo a los grandes jugadores. Sin embargo, el comercio exterior es más accesible que nunca para todo el que tenga necesidad de incursionar con su producto en otro país o para quien necesita traer un insumo o producto de forma directa desde el exterior”, explica Flores.
Lo que apasiona a Daniela es la posibilidad de gestionar desde General Roca la administración, el registro, la documentación o la logística de una operación de comercio exterior. Por desconocimiento o prejuicios, quienes necesitan comprar o vender desde el exterior suelen creer que necesitan acudir a Buenos Aires o a Neuquén, donde al calor de Vaca Muerta se ha generado un enorme ecosistema de comercio exterior. “El depósito que existe en Neuquén es imponente, pero está muy atravesado por todo lo relacionado a Vaca Muerta. Y lo cierto es que no todo es energía”, explica.
En el contexto de apertura macroeconómica nacional y movilizada por la cantidad de consultas que comenzó a recibir, Flores decidió abrir su propio estudio de comercio exterior con base en General Roca. “Hoy asesoramos y acompañamos el proceso de quienes necesitan acceder al comercio exterior, nos involucramos con cada caso, conocemos en detalle el sector y encontramos los mecanismos más adecuados para hacer posible la operación, tanto en su faceta administrativa como financiera, sanitaria y logística”, relata.
Importar una máquina, un insumo médico, agrícola o industrial, o un dispositivo especializado, es posible de forma directa, sin intermediarios y sin escalas desde el origen hasta General Roca y el Alto Valle. En alianza estratégica con colegas y especialistas de Mendoza, Flores ofrece a los actores de la economía local la chance de sumergirse en el inmenso océano de posibilidades que ofrece el comercio exterior con el asesoramiento adecuado y el acompañamiento profesional de principio a fin.
