El balneario rionegrino registra un intenso movimiento turístico durante el fin de semana largo, con propuestas que van desde actividades culturales y deportivas hasta celebraciones religiosas, en un marco de clima favorable.
El fin de semana largo de Semana Santa se vive con intensidad en Las Grutas, con un alto movimiento de visitantes, actividades en distintos puntos de la ciudad y un clima que acompaña las salidas al aire libre. La combinación de propuestas y el entorno natural posicionan al destino como uno de los más elegidos de la costa rionegrina.
El movimiento se hace visible desde temprano en las calles, bajadas y espacios donde se concentran las actividades. Familias, grupos de turistas y visitantes alternan entre la playa y las propuestas culturales. Las temperaturas agradables, con viento ocasional, no frenaron las salidas.
La agenda comenzó el jueves con actos por el Día del Veterano y de los Caídos en Malvinas, y funciones teatrales. El viernes sumó una jornada de senderismo de 13 kilómetros, la apertura de la Feria del Libro, una paella solidaria y el Vía Crucis entre Los Delfines y la Capilla Stella Maris. Por la noche, salas se llenaron con espectáculos como «Batalla K-POP» y «Mamushka».
El sábado continuó con el «Desafío Las Grutas», una exposición de autos clásicos y tuning, y un recorrido del Camino de la Costa. Por la noche, se repitieron funciones teatrales. La playa se mantuvo como punto de encuentro constante.
También hay propuestas vinculadas al turismo productivo en la zona de Las Grutas y San Antonio Oeste, con visitas guiadas a olivares y venta de productos regionales en establecimientos como Olivos Patagónicos y Oleosan.
El Sábado Santo se vivió como jornada de recogimiento en la parroquia San Antonio de Padua, con el Pésame a la Santísima Virgen, confesiones y la Vigilia Pascual de Resurrección. Para el domingo están programadas misas de Pascua en Stella Maris y en el templo parroquial de San Antonio Oeste, además de la continuidad de la Feria del Libro en la Casa de la Cultura.
El ritmo de actividades se mantiene, aunque con un pulso diferente hacia el cierre del fin de semana largo, mientras los visitantes disfrutan de las últimas horas frente al mar.
