La demanda global de cobre, impulsada por la transición energética, proyecta un crecimiento sin precedentes, posicionando a Sudamérica como una región clave. Mientras Chile consolida su liderazgo, Argentina avanza con proyectos de gran escala que podrían comenzar a producir hacia finales de esta década.
El cobre ha recuperado un lugar central en la agenda minera global. Según proyecciones de la empresa BHP, la demanda de este metal podría crecer un 70% hacia 2050, superando las 50 millones de toneladas anuales. Este incremento está impulsado por la transición energética, la electrificación del transporte y la expansión de las redes eléctricas.
Este escenario coloca a Sudamérica en el centro del mapa del cobre. Chile mantiene su posición histórica como principal productor mundial. En paralelo, Argentina comienza a posicionarse como un actor con alto potencial, sustentado en una cartera de proyectos de clase mundial que podrían entrar en producción entre 2027 y 2030.
Según un informe de la Cámara Argentina de Empresas Mineras (CAEM), Argentina ocupa el octavo lugar en el ranking mundial de inversión en exploración de cobre. En la provincia de San Juan se concentran algunos de los desarrollos más relevantes, como Vicuña (integración de Josemaría y Filo del Sol), El Pachón y Los Azules. A estos se suman proyectos en Salta, Mendoza y la posible reactivación de Minera Agua Rica Alumbrera (MARA) en Catamarca.
Los proyectos más avanzados permiten estimar inversiones por cerca de 20.000 millones de dólares. Para materializar este potencial, desde el sector proveedor se identifican tres grandes desafíos: el desarrollo de infraestructura (caminos, logística), la formación de capital humano calificado y la previsibilidad del marco normativo y ambiental.
Mientras Argentina se prepara para este nuevo ciclo, la industria chilena continúa su proceso de renovación y optimización. Uno de los cambios más significativos ha sido la incorporación masiva de plantas desaladoras para abastecer de agua a las operaciones, elevando los estándares ambientales.
«Argentina está frente a una oportunidad histórica con respecto al cobre. La combinación de proyectos de gran escala, demanda global sostenida y un contexto internacional que prioriza los minerales críticos crea un escenario muy favorable», sostuvo Juan Pablo Otero, Representante Comercial de Calidra Argentina.
