Kristalina Georgieva, directora gerente del organismo, instó a los países a prepararse para escenarios complejos derivados de la guerra y los altos precios de la energía.
La directora gerente del Fondo Monetario Internacional (FMI), Kristalina Georgieva, advirtió que se avecinan «tiempos difíciles» para la economía mundial si el conflicto bélico en Medio Oriente no se resuelve y los precios del petróleo se mantienen elevados. La advertencia fue realizada durante las reuniones de primavera del FMI y el Banco Mundial en Washington.
Georgieva señaló que el cierre prácticamente total del estrecho de Ormuz, una ruta clave para el transporte de petróleo y fertilizantes, tras las tensiones entre Estados Unidos, Israel e Irán, ha provocado un aumento en los precios de la energía. Esta situación presiona especialmente a las economías vulnerables y a los países dependientes de las importaciones de petróleo de la región.
«Nos preocupan los riesgos para la inflación, que se trasladen a los precios de los alimentos si no se reanudan pronto las entregas de fertilizantes a un precio razonable», afirmó la titular del FMI.
Frente a este escenario, Georgieva instó a los bancos centrales a evaluar con cautela antes de ajustar las tasas de interés, siempre que su credibilidad en el control de la inflación lo permita. Sin embargo, admitió que aquellos países cuyos bancos centrales carecen de esa credibilidad podrían verse obligados a tomar medidas más contundentes.
La directora gerente destacó que, por el momento, sigue siendo posible una resolución más rápida de las hostilidades. En ese sentido, instó a los países miembros a solicitar asistencia financiera al Fondo si la necesitan durante el conflicto, mencionando que ya existen 39 programas activos y una demanda de al menos una docena de nuevos programas, varios de ellos en el África subsahariana.
Georgieva también subrayó la importancia de mantener la sostenibilidad fiscal al implementar medidas de ayuda a la población. Alertó que «medidas no focalizadas, los controles a la exportación o las rebajas tributarias generalizadas» podrían «prolongar el dolor de los altos precios».
