La Commelina erecta, conocida popularmente como Santa Lucía, crece de forma espontánea en la provincia y es valorada en la medicina tradicional por sus beneficios, especialmente para la salud ocular.
Crece en jardines y terrenos baldíos de Río Negro sin necesidad de cuidados especiales. Sus flores no solo embellecen el paisaje, sino que también tienen propiedades medicinales reconocidas. Si alguna vez escuchó hablar de un remedio natural para aliviar molestias en los ojos, es probable que se trate de la Santa Lucía (Commelina erecta).
Aunque para muchos pasa desapercibida como una simple hierba, esta planta ha sido utilizada desde hace generaciones en la medicina natural. Pertenece a la familia de las Commelinaceae y se caracteriza por su capacidad de crecer en diversas condiciones, adaptándose a terrenos abiertos, jardines, macetas e incluso techos. Su presencia es común en América Latina, el Caribe y el sureste asiático, donde es valorada tanto en la gastronomía como en la medicina tradicional.
Con tallos delgados y flores que pueden variar entre lila, azul y blanco, esta herbácea perenne se propaga con facilidad a través de semillas. A pesar de su apariencia sencilla, su composición la convierte en una aliada natural para la salud.
Considerada por muchos como una planta beneficiosa, la Santa Lucía es utilizada principalmente para tratar afecciones oculares. Sus flores contienen capuchones que al ser presionados liberan un líquido transparente empleado como colirio natural para aliviar irritaciones, conjuntivitis y sequedad en los ojos.
Pero sus beneficios no terminan allí. En la medicina alternativa, se destacan sus propiedades antiinflamatorias, diuréticas y analgésicas. Se preparan infusiones con sus hojas y tallos para tratar problemas hepáticos, mejorar la digestión y fortalecer el sistema inmunológico. Además, su aplicación externa ayuda a aliviar picaduras de insectos, quemaduras y heridas en la piel.
El nombre popular de esta planta se relaciona con Santa Lucía, patrona de los ciegos y los ópticos, debido a su tradicional uso en problemas de la vista. Aunque en algunos lugares es considerada una maleza debido a su resistencia, su valor terapéutico la convierte en una opción natural a tener en cuenta.
