Con casi el 20% de su población mayor de 60 años, la provincia implementa el programa Upami en universidades nacionales, ofreciendo talleres sociopreventivos y cursos para fomentar la socialización y el aprendizaje continuo.
La población de adultos mayores en Río Negro ronda las 137 mil personas sobre un total de aproximadamente 700 mil habitantes, lo que representa casi el 20% del total y configura un perfil demográfico envejecido. Frente a esta realidad, el programa nacional Upami se implementa en la provincia a través de convenios con la Universidad Nacional del Comahue (UNCo) y la Universidad Nacional de Río Negro (UNRN), ofreciendo talleres sociopreventivos y cursos universitarios gratuitos.
«El objetivo principal no es que accedan al conocimiento sino que esto sea una excusa para juntarse y vincularse. Se trata de que la gente vuelva a la vida universitaria que le encanta y le hace bien», explicó Priscilla Edwards, coordinadora del programa en la UNCo en Bariloche, donde junto a la UNRN se dictan alrededor de 30 propuestas.
Sebastián de la Serna, jefe del Departamento de Educación Continua de la UNRN, destacó que el espíritu del programa es integrar a los adultos mayores a la educación y reinsertarlos en la sociedad. «Muchas veces, se cree que ya no encajan y no tienen nada más que aprender. No es así y, de hecho, tienen mucho para enseñar», afirmó.
La oferta académica, que se adapta a las carreras que dicta cada sede, incluye talleres de teatro, movimiento, alfabetización tecnológica, historia, poesía, huerta, fotografía y reconocimiento de hongos, entre otros. El Centro Regional Universitario Bariloche (CRUB) ofrece modalidades presenciales y virtuales para facilitar la participación. «Desplazarse en Bariloche es hostil con el clima», comentó Edwards sobre la decisión de incluir la virtualidad.
Según los coordinadores, el programa genera una alta demanda y expectativa. «La gente mayor se apropia del programa más que cualquier alumno joven», señaló de la Serna. Para el primer cuatrimestre de 2026, la UNRN planea poner en marcha 14 talleres en Bariloche y 11 en El Bolsón. Anualmente, se estima que unos 1.200 adultos mayores participan en los talleres de la sede Andina.
Además del aspecto educativo y social, el programa funciona como un espacio de contención y detección de situaciones complejas. Los talleristas y docentes están acompañados por personal del PAMI, que activa protocolos ante posibles casos de problemas de salud, neurológicos o situaciones de violencia.
«Upami es un lugar de supervivencia que cambia la cabeza. La gente vuelve a sentirse útil, a compartir cosas, conoce gente, sale por un rato de la vejez», reflexionó de la Serna. El programa se retroalimenta con la demanda de los participantes, a quienes se consulta al final de cada cuatrimestre para ajustar la oferta.
