En la previa del Congreso de Seguridad de la Información en Neuquén, especialistas analizan cómo la inteligencia artificial redefine la seguridad en el sector del juego, entre riesgos de suplantación, fraudes y nuevas regulaciones.
La industria del juego enfrenta crecientes desafíos en ciberseguridad, especialmente en un contexto donde la inteligencia artificial (IA) se convierte en una herramienta de doble filo. Así lo señaló Luciano Moreira, Chief Transformation & Strategy Officer de Cloud Legion, en una entrevista previa al primer Congreso de Seguridad de la Información que se desarrollará el 6 y 7 de mayo en Neuquén.
Principales amenazas
Moreira explicó que el sector del juego de azar maneja un volumen masivo de transacciones financieras y datos personales en tiempo real. En los juegos online, los usuarios deben registrarse con sus datos para validar identidad y edad, lo que agrega complejidad regulatoria. “Uno de los principales desafíos es la disponibilidad: las plataformas deben estar activas todo el tiempo, ya que cada minuto de caída puede implicar pérdidas millonarias”, indicó.
Otro punto crítico es la gestión de identidades y la veracidad de los datos, más aún cuando la IA facilita la suplantación. La confirmación de edad es un desafío importante, sobre todo por el uso de dispositivos por parte de menores. También está el riesgo de fuga de datos, tanto de información personal como de código fuente, lo que podría derivar en fraudes dentro de los juegos.
Impacto de la inteligencia artificial
La IA está generando cambios positivos en la industria, especialmente por su capacidad de procesar grandes volúmenes de datos. Permite mejorar la detección de fraudes, validar identidades mediante conceptos como “liveness” —verificar que del otro lado haya una persona real— y automatizar procesos. También ayuda en el cumplimiento de normativas y mejora la experiencia del usuario mediante chatbots y recomendaciones personalizadas.
Sin embargo, también introduce riesgos: puede ser utilizada para ataques con bots, para crear plataformas falsas que imiten a las originales o incluso, aunque no está comprobado, para intentar predecir resultados en juegos como la lotería. “Como toda tecnología, tiene un doble uso”, afirmó Moreira.
Regulaciones y estándares
El cumplimiento multijurisdiccional ayuda a elevar estándares, aunque no todos los países están alineados. Organizaciones como la World Lottery Association (WLA) ya incorporan estos temas en su agenda y cuentan con certificaciones específicas en ciberseguridad. No obstante, el gran desafío hoy es la regulación de la IA. “A nivel global hay avances, como en la Unión Europea, pero en la región todavía estamos en pañales. En Argentina hay una ausencia importante de regulaciones específicas sobre IA, y en el caso de la industria del juego, se depende en gran medida de lo que definan los organismos de control”, señaló.
Congreso de Seguridad en Neuquén
El principal objetivo del congreso es crear comunidad dentro del sector, generar una red de responsables de seguridad que permita compartir experiencias y analizar tendencias. “Esto es clave para desarrollar inteligencia de amenazas y entender qué riesgos pueden trasladarse desde otros sectores a la industria del juego”, destacó Moreira.
También se busca avanzar en la estandarización, discutir marcos de trabajo y promover buenas prácticas a través de workshops. Todo con el objetivo de fortalecer la educación, la cultura y la concientización en seguridad, especialmente en este nuevo contexto impulsado por la IA. Además, el congreso fomenta la colaboración entre el sector público y privado, algo fundamental en una industria con características híbridas como la del juego.
Moreira concluyó que, si bien en Argentina existe una comunidad sólida de profesionales en seguridad y numerosos eventos relevantes, los eventos específicos por industria son menos frecuentes y deberían impulsarse más. “Así como ocurre en el sector financiero, sería importante replicar estos espacios en industrias como salud o juego, donde se manejan grandes volúmenes de datos sensibles”, afirmó.
