El Aeropuerto Dr. Arturo Illia de Roca sufre una serie de ataques vandálicos que dañan balizas, infraestructura y ponen en riesgo vuelos sanitarios y la formación de pilotos.
El aeropuerto Dr. Arturo Illia de Roca atraviesa una situación compleja debido a una seguidilla de actos vandálicos que afectan su funcionamiento. En los últimos días, integrantes del Aeroclub roquense encontraron decenas de balizas destruidas en las cabeceras de pista, con vidrios esparcidos sobre el asfalto.
Ricardo Cancio, presidente de la institución, señaló que el daño no es menor: cada baliza tiene un costo cercano a los 300 dólares y la reposición resulta cada vez más difícil. Anteriormente, se registraron robos de 2.500 metros de alambrado perimetral y daños al grupo electrógeno, clave para operaciones nocturnas.
Desde el aeroclub indican que los ataques parecen tener un carácter dirigido, más allá de un robo común. La situación se agrava por la falta de presencia policial, quedando la seguridad a cargo de los Bomberos, que no cuentan con movilidad para recorrer el predio.
El momento es particularmente sensible, ya que se trabajaba para reactivar los vuelos nocturnos, esenciales para la formación de pilotos y para misiones sanitarias del INCUCAI. Cancio destacó que han realizado vuelos en condiciones extremas para salvar vidas.
Además, recientemente ingresó a la Legislatura de Río Negro un proyecto del legislador César Rafael Domínguez para transformar el aeropuerto en una terminal de cargas, con el objetivo de potenciar la salida de productos frescos y la logística petrolera. Desde el aeroclub expresaron su apoyo, aunque advirtieron que la viabilidad depende de garantizar la seguridad y poner fin al vandalismo.
La institución reclama una presencia policial efectiva con movilidad durante las 24 horas y sistemas de vigilancia. Sin esas condiciones, consideran que cualquier intento de crecimiento o mantenimiento queda comprometido.
