El incremento en los precios de los combustibles fósiles impulsó la demanda global de vehículos eléctricos, según datos de la Agencia Internacional de Energía y el Banco Mundial.
La suba global del precio del petróleo está motivando a consumidores y gobiernos a considerar los automóviles eléctricos e híbridos como una opción viable tanto económica como medioambientalmente. En Argentina y diversos países del mundo, esta tendencia se refleja en las cifras de ventas y cambios en políticas.
En 2026, las consideraciones económicas reemplazaron a los argumentos clínicos y regulatorios que históricamente favorecían a los autos eléctricos. El incremento en el costo de los combustibles presiona el bolsillo de los consumidores a nivel global y fomenta la adopción de alternativas más económicas.
Según el Banco Mundial, solo en abril de este año, la energía internacional subió un 12,1%, con el petróleo liderando este incremento. Este contexto lleva a los consumidores a reevaluar el costo total de propiedad de un vehículo, considerando el menor gasto energético y los costos reducidos de mantenimiento de los autos eléctricos.
De acuerdo con la Agencia Internacional de Energía, para 2026 la venta de autos eléctricos creció un 20% interanual y alcanzó los 21 millones de unidades vendidas. China lidera este mercado global, capturando más de la mitad de todas las ventas anuales de autos eléctricos.
Simultáneamente, la infraestructura global, incluidas redes eléctricas, está siendo replanteada para soportar esta creciente demanda. La expansión de BYD, un gigante chino de producción de vehículos eléctricos, destaca un movimiento estratégico de expansión internacional. En América Latina se observan oportunidades por la receptividad de los mercados y la competitividad de los precios.
En el contexto argentino, a pesar del aumento en el precio de la nafta y el gasoil, la transición hacia los autos eléctricos se ve incentivada por medidas gubernamentales como la exención de aranceles a la importación de vehículos eléctricos. Esta política, sumada a los incentivos fiscales, está generando un incremento notable en la demanda y oferta del mercado local, con un aumento en ventas de estos vehículos.
