En la costa de la Patagonia chilena existe un fenómeno que parece sacado de una película: fuego que emerge desde la arena junto al mar. Ocurre en Isla Mocha, un rincón aislado del Pacífico ubicado a unos 35 kilómetros del continente, donde pequeñas llamas aparecen entre las rocas y la playa cuando baja la marea.
En la costa de la Patagonia chilena existe un fenómeno que parece sacado de una película: fuego que emerge desde la arena junto al mar. Ocurre en Isla Mocha, un rincón aislado del Pacífico ubicado a unos 35 kilómetros del continente, donde pequeñas llamas aparecen entre las rocas y la playa cuando baja la marea.
Por qué el mar “se prende fuego” en Isla Mocha
El fenómeno ocurre por filtraciones de gas natural que emergen desde el subsuelo. Durante miles —e incluso millones— de años, restos orgánicos quedaron atrapados bajo capas de sedimentos y, debido a la presión tectónica y la temperatura interna de la Tierra, se transformaron en gas.
Con el tiempo, ese gas encontró pequeñas grietas para escapar hacia la superficie. Cuando entra en contacto con una llama externa, puede encenderse y generar un fuego constante sobre la costa.
El resultado es impactante: pequeñas llamas silenciosas que parecen brotar desde la tierra junto al océano, creando una escena hipnótica que sorprende a quienes llegan hasta este remoto punto de Chile.
Un fenómeno que solo puede verse en marea baja
El curioso espectáculo natural no está visible todo el tiempo. Para observarlo de la misma manera que suele aparecer en videos e imágenes, es necesario que haya marea baja, ya que el agua cubre parcialmente las filtraciones durante gran parte del día.
Por eso, quienes visitan la isla suelen coordinar los recorridos según las condiciones del mar y el clima.
Cómo llegar a Isla Mocha
Para acceder a Isla Mocha primero hay que viajar hasta las localidades de Tirúa o Lebu, en la Región del Biobío.
Desde allí, el traslado hacia la isla solo puede hacerse por vía aérea o marítima, y requiere coordinación previa debido a la alta demanda y a las condiciones climáticas, que muchas veces determinan si los viajes pueden realizarse.
Además, Tirúa se encuentra a unas dos horas y media de Temuco y a aproximadamente 649 kilómetros de Neuquén, lo que convierte a este fenómeno en una escapada posible para viajeros patagónicos que buscan destinos poco conocidos y paisajes fuera de lo común.
