La senadora Patricia Bullrich comunicó al presidente Javier Milei su intención de dejar la conducción de la bancada oficialista en el Senado luego de que el Ejecutivo diera de baja el pliego de una candidata a jueza. La Casa Rosada dispuso un aislamiento político y digital similar al aplicado a Victoria Villarruel.
La jefa del bloque de senadores de La Libertad Avanza (LLA), Patricia Bullrich, mantuvo una conversación con el presidente Javier Milei el martes pasado en Mendoza, donde le planteó su objeción de conciencia ante la decisión del Ejecutivo de dar de baja el pliego de una candidata a jueza. Según informó Clarín, la postulante fue desplazada por ser cuñada de un periodista considerado crítico por la Casa Rosada.
Bullrich afirmó que, al no avalar la decisión sobre los pliegos judiciales, lo ético era dar un paso al costado en la conducción de la bancada. «Hice lo que hace cualquier persona de bien», declaró en privado la senadora, según el mismo medio.
La respuesta del presidente fue evitar el debate y continuar dialogando sobre teorías económicas abstractas. Milei se enteró de los detalles del descargo de Bullrich a través de su cuenta en la plataforma X.
En la Casa Rosada se activó una estrategia de aislamiento progresivo hacia la senadora, similar a la aplicada a la vicepresidenta Victoria Villarruel. El plan incluye la exclusión de reuniones clave y la habilitación de la militancia digital para desgastar su imagen en redes sociales, según fuentes oficiales citadas por Clarín.
Bullrich aspira a competir por la presidencia en 2027, mientras que en el Gobierno confían en que, si rompe definitivamente, sufrirá desgaste político al no tener retorno al PRO, estructura que abandonó hace un año enfrentada a Mauricio Macri. Los armadores de Milei aseguran que el expresidente sellará un pacto electoral con la Casa Rosada en los principales distritos.
