La sesión del jueves pasado en el Senado aprobó el pliego de la jueza Verónica Michelli, en contra de la solicitud del presidente Javier Milei de retirarlo. La decisión evidenció diferencias en la mesa política del Gobierno.
El Senado aprobó el pliego de la jueza Verónica Michelli para el Tribunal Oral Federal 3 de La Plata durante la sesión del jueves pasado. La Casa Rosada había solicitado retirar el pliego por pedido del presidente Javier Milei, pero la disposición no se concretó.
La senadora Patricia Bullrich, jefa del bloque de La Libertad Avanza, se manifestó en contra de la decisión del presidente de retirar el pliego. La vicepresidenta Victoria Villarruel también expresó su oposición. Según una fuente del Gobierno citada por Noticias Argentinas, “Patricia sabía que tenía margen. Leyó las circunstancias, tiró de la cuerda porque sabía que podía”.
La sesión incluyó el tratamiento de 73 pliegos judiciales. Desde el Ejecutivo celebraron la aprobación de esos pliegos, que forman parte del plan oficialista para renovar el Poder Judicial. Sin embargo, desde el sector del asesor presidencial Santiago Caputo calificaron la incorporación de Michelli como “mala praxis”.
La decisión de Bullrich de desacatar una orden de la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei, afectó la relación entre ambas funcionarias, según fuentes del oficialismo. La senadora también tomó distancia en otros temas, como la situación judicial de Manuel Adorni.
El debate legislativo dejó en evidencia tensiones internas en la cúpula de poder, que incluyen diferencias entre los miembros del denominado triángulo de hierro y la senadora Bullrich. El panorama podría influir en la campaña electoral del próximo año, en la que La Libertad Avanza busca la reelección del presidente Milei.
