Un equipo de 19 científicos del CONICET se embarcará en el buque Falkor (too) para estudiar los cañones Ameghino y Almirante Brown a más de 4.000 metros de profundidad. La misión, prevista para abril de 2027, incluirá transmisiones en vivo.
El Grupo de Estudios del Mar Profundo de Argentina (GEMPA) del CONICET anunció la misión Talud Continental V, una nueva campaña oceanográfica que se desarrollará a bordo del buque Falkor (too), perteneciente al Schmidt Ocean Institute (EE. UU.). La expedición, de 23 días de duración, está prevista para abril de 2027, con posibilidad de adelantarse a febrero de ese año.
El objetivo será explorar los cañones submarinos Ameghino y Almirante Brown, ubicados a unos 600 kilómetros de la costa de la provincia de Chubut. Los científicos buscarán superar los 4.000 metros de profundidad para acceder a fondos abisales bajo jurisdicción nacional que no han sido examinados previamente.
El equipo estará compuesto por 19 investigadores de distintas disciplinas y nodos científicos del país, incluyendo especialistas de Buenos Aires, Córdoba, Mar del Plata y Tierra del Fuego. Las áreas de estudio abarcarán biodiversidad abisal, análisis de ADN ambiental (eDNA), monitoreo de corrientes, dinámica de sedimentos y presencia de microplásticos.
La tecnología central será el ROV SuBastian, un vehículo robótico operado a distancia que transmitirá imágenes en ultra alta definición y tomará muestras del fondo marino. Las inmersiones se transmitirán en vivo, siguiendo el modelo de ciencia abierta del Schmidt Ocean Institute. Los datos recolectados se publicarán en repositorios nacionales e internacionales.
La campaña anterior, Talud Continental IV, realizada durante el invierno de 2024, registró arrecifes de corales de aguas frías, campos de corales blandos y más de 40 especies potencialmente nuevas para la ciencia. Esas transmisiones en vivo alcanzaron a millones de espectadores, según informó el CONICET.
Martín Brogger, investigador del CONICET en el Ibiomar, declaró: “Muchas veces la exploración ocurre lejos de la sociedad. Ver a tanta gente haciendo preguntas y emocionándose con los hallazgos demostró que existe un interés enorme por el océano cuando la información se comparte de manera abierta y accesible”.
