En la región de Brandeburgo avanza un proyecto récord: una turbina de 360 metros que se conectará a la red a fin de año y abastecerá a miles de hogares.
Alemania avanza en la construcción de la turbina eólica más alta del mundo, una estructura de 360 metros ubicada en la ciudad de Schipkau, en el estado de Brandeburgo. Se prevé que el proyecto, a cargo de la empresa alemana GICON, concluya y se conecte a la red eléctrica hacia finales de este año.
La turbina se convertirá así en la segunda estructura más alta del país, solo superada por la torre de televisión de Berlín (368 metros). Los trabajos se reanudaron en marzo tras un retraso por problemas de calidad en componentes de acero, y ahora avanzan con una grúa especial y la instalación progresiva de un mástil de celosía.
El buje, la parte central que sostiene las palas, se ubicará a 300 metros de altura. Se estima que la turbina generará entre 30 y 33 gigavatios-hora (GWh) anuales, suficiente para abastecer a unos 7.500 hogares. Esto representa un aumento de hasta el 220% en la producción comparado con las turbinas convencionales del mismo parque eólico.
Un desafío técnico clave fue la elevación de la turbina, resuelto con un dispositivo telescópico patentado: se instalará primero a 150 metros y luego se elevará mecánicamente hasta los 300 metros. La elección de Schipkau se basó en la disponibilidad de espacio, el apoyo político y la infraestructura existente. Simbólicamente, la zona de Lusacia, históricamente ligada al carbón, marca un cambio hacia la energía limpia.
El proyecto se enmarca en el Programa de Protección del Clima 2026 del gobierno alemán, que busca ahorrar 25 millones de toneladas adicionales de CO2 hasta 2030 y adjudicar miles de aerogeneradores más. «Esto nos ayudará a independizarnos del petróleo y el gas de otras regiones del mundo», afirmó el ministro Carsten Schneider.
