Una iniciativa legislativa busca implementar un nuevo sistema de control de inasistencias y convivencia escolar, reintroduciendo las amonestaciones y estableciendo límites claros para las faltas.
Un proyecto de ley presentado en la Legislatura de Río Negro propone reformas en el régimen de asistencia y convivencia para las escuelas secundarias de la provincia, lo que incluye la restitución del sistema de amonestaciones para los estudiantes. La iniciativa fue presentada por la legisladora Patricia Mc Kidd, con el acompañamiento del bloque Cambia Río Negro.
Según sus autores, el objetivo del proyecto es «recuperar reglas claras, fortalecer la autoridad pedagógica y garantizar trayectorias educativas continuas». El expediente fundamenta la propuesta en lo que describe como una «realidad preocupante» marcada por el aumento del ausentismo escolar, la falta de herramientas institucionales para abordar conflictos y el debilitamiento del vínculo entre estudiantes, docentes y familias.
El texto, compuesto por 30 artículos, crea el «Régimen de Asistencia, Responsabilidad y Reparación Educativa (RARRE)». Este sistema establece un registro diario de ausencias, llegadas tardías y retiros anticipados, fijando que tres llegadas tardías o retiros injustificados equivaldrán a una inasistencia. El límite máximo anual de faltas se establece en 25 justificadas y 20 entre justificadas e injustificadas. Superar las 25 inasistencias totales implicaría la pérdida de la condición de alumno regular.
En cuanto a la convivencia, el proyecto propone un «régimen de Responsabilidad Reparadora Educativa (RRRE)», de carácter formativo, que interviene ante conductas que afecten la convivencia escolar, como el uso inadecuado de dispositivos digitales o el lenguaje irrespetuoso. Se restituyen las amonestaciones y se establece que cada dos amonestaciones se computará una inasistencia injustificada. También se contemplan suspensiones de hasta 10 días y medidas reparadoras, como tareas de colaboración institucional o talleres reflexivos, que se acordarán con el estudiante.
La legisladora Mc Kidd aclaró que la iniciativa no busca un sistema punitivo, sino «construir un modelo con reglas claras, responsabilidad y sentido pedagógico». Actualmente, en la provincia no rige un sistema de amonestaciones, y el Ministerio de Educación menciona la existencia de «acuerdos escolares» y consejos de convivencia con participación de centros de estudiantes. El proyecto quedó habilitado para su debate en la Legislatura.
