Oriundo de una zona rural cercana a Zapala, su historia está marcada por el esfuerzo familiar y la educación pública como herramientas para superar adversidades y alcanzar su meta profesional.
Víctor Hugo Salgado, actual fiscal en Chos Malal, nació en 1986 en el seno de una familia de escasos recursos en la provincia de Neuquén. Creció en una chacra a 25 kilómetros de Zapala, criado por su madre, quien lo incentivó a priorizar la educación como principal proyecto de vida.
Su infancia y adolescencia transcurrieron entre tareas rurales, como la recolección y venta de leña, y un largo trayecto diario para asistir a la escuela. La primaria la cursó en establecimientos públicos de la zona, mientras que para el secundario se trasladó a Zapala, alojándose con una conocida de la familia.
La crisis económica de 2001 complicó aún más la situación familiar, pero Salgado continuó sus estudios. Tras finalizar el colegio, realizó diversos trabajos temporales antes de tomar la decisión de estudiar Derecho en la Universidad Nacional de La Plata, optando por la educación pública.
«Lo que ella siempre me enseñó y me inculcó, es que lo único que me podría dejar era el estudio», señaló Salgado refiriéndose a su madre. Hoy, desde su rol en el Poder Judicial, considera que las experiencias de su vida le brindan herramientas para comprender mejor a las víctimas con las que trabaja.
