La medida se sostiene pese a anuncios de reapertura, mientras Irán advierte con la posibilidad de cerrar el paso clave para el comercio petrolero global.
En medio de una frágil tregua en la región, Estados Unidos confirmó que mantendrá el bloqueo a Irán en el estrecho de Ormuz. El Comando Central estadounidense aseguró que continúa con vigilancia total sobre los puertos iraníes y que la medida se sostendrá por orden del presidente Donald Trump hasta que se alcance un acuerdo de paz duradero.
Por su parte, el presidente del Parlamento de Irán, Mohammad Bagher Ghalibaf, advirtió este sábado que el gobierno podría volver a cerrar el estratégico estrecho si Estados Unidos mantiene el bloqueo sobre sus puertos. “Si el bloqueo continúa, el estrecho de Ormuz no permanecerá abierto”, escribió el funcionario en la red social X.
Como parte de la estrategia para evitar una escalada del conflicto, EE.UU. reforzó su presencia militar con el despliegue del portaaviones USS Gerald R. Ford en el mar Rojo. La embarcación, considerada la más avanzada de la flota, opera junto a los destructores USS Mahan y USS Winston S. Churchill. Según fuentes oficiales citadas por medios internacionales, el grupo naval se trasladó desde el Mediterráneo oriental con el objetivo de posicionarse estratégicamente ante un posible intento de Irán de bloquear rutas comerciales clave.
El estrecho de Ormuz es uno de los pasos marítimos más importantes del mundo, por donde circula una parte significativa del petróleo global. Cualquier interrupción en ese corredor impacta directamente en los mercados energéticos internacionales.
Desde Washington sostienen que el operativo busca garantizar la libre navegación y evitar que se repitan episodios de tensión que puedan derivar en un conflicto abierto. Sin embargo, la continuidad del bloqueo refleja que el alto el fuego aún es inestable y que la situación en Medio Oriente sigue bajo máxima tensión.
