El gobierno provincial presentó un ambicioso proyecto que incluye 850 kilómetros de rutas nuevas y la repavimentación de otros 600, con el objetivo de integrar regiones y mejorar la conectividad.
El gobierno de Neuquén, encabezado por el gobernador Rolando Figueroa, anunció un plan de infraestructura vial que busca transformar la movilidad en la provincia. Con una inversión significativa, se prevé la construcción de 850 kilómetros de rutas nuevas y la repavimentación de otros 600 kilómetros, conectando 20 localidades y 20 lagos mediante corredores pavimentados.
“Durante años, recorrer Neuquén implicaba largos desvíos, caminos de ripio y distancias que parecían inevitables. Hoy, esa historia empieza a cambiar”, señalaron desde el Ejecutivo provincial, que destacó el enfoque integrador del plan. En lugar de trayectos aislados, se busca crear circuitos que vinculen regiones completas.
El norte neuquino es una de las zonas más beneficiadas. Obras en marcha y proyectadas unirán localidades como Varvarco, Manzano Amargo, Andacollo y Huinganco. A esto se suman tramos hacia Los Miches, Guañacos y el puente del Reñileuvú. El denominado “Camino de la Fe” atravesará la provincia de norte a sur, integrando 20 localidades y 20 lagos en un circuito turístico y productivo.
Otro punto clave es la transformación de la Ruta provincial 7. El tramo conocido como Cortaderas permitirá reducir en unos 100 kilómetros el viaje hacia la capital neuquina, con impacto en tiempos y costos. La obra avanza por etapas: los primeros 20 kilómetros pavimentados se terminarán en el corto plazo, y nuevos tramos están en proceso de adjudicación, con el objetivo de iniciar toda la traza antes de marzo de 2027.
El plan también incluye la integración internacional. Obras en zonas como Pino Hachado fortalecerán la conexión con Chile, con miras a un corredor bioceánico que atraviese el norte neuquino y llegue a los puertos del Pacífico, ampliando oportunidades para el comercio exterior.
“Detrás de cada obra hay una decisión política: destinar los recursos que genera la actividad económica, como Vaca Muerta, a infraestructura que impacte en toda la provincia”, afirmaron desde Casa de Gobierno. La apuesta es transformar las rutas en herramientas de desarrollo, con efectos en la producción, el turismo y la calidad de vida de los neuquinos.
