En medio de una economía nacional con luces y sombras, el sector inmobiliario neuquino se destaca por su dinamismo, impulsado por la actividad hidrocarburífera y la llegada de nuevos habitantes.
En medio de una economía nacional que presenta contrastes, uno de los sectores más dinámicos y con mayor proyección es el inmobiliario. De la mano de políticas como el blanqueo de fines de 2024 o la Ley de Inocencia Fiscal, los desarrollos inmobiliarios han crecido en cantidad y el rubro ha recibido fuertes incentivos, sosteniéndose en un contexto inestable a diferencia de otros sectores como el comercio o la industria.
La tendencia es aún más evidente en la provincia del Neuquén, donde el crecimiento de la producción de hidrocarburos no convencionales actúa como polo de atracción a nivel nacional, generando mayor demanda habitacional. Los últimos datos indican que al menos 15 familias llegan cada semana desde el norte del país a la provincia, atraídas por las oportunidades laborales y las buenas remuneraciones que ofrece la energía.
Con ese marco, el gobernador Rolando Figueroa anunció en los últimos días el lanzamiento de los créditos hipotecarios neuquinos en el marco del plan Neuquén Habita, que la provincia puso en marcha a fines de 2025. Pese a la volatilidad macro, el mercado inmobiliario de Neuquén no cesa de crecer, al amparo del crecimiento económico que trae aparejado Vaca Muerta.
En ese escenario nacional y local, el mercado inmobiliario se ve atravesado por el auge y crecimiento de un novedoso modelo de negocio que ha generado una verdadera disrupción: el de la red REMAX. El nombre, abreviatura de Real Estate Maximums, se define en su plataforma web como “una red inmobiliaria internacional que facilita la compra, venta y alquiler de propiedades”. Fundada en 1973 en Denver, Estados Unidos, hoy tiene presencia en más de 120 países y cuenta con más de 145.000 agentes asociados en todo el mundo. En Argentina, hay 220 oficinas en las que trabajan unos 9.000 agentes.
Gabriel López es el gerente regional de REMAX para Río Negro y Neuquén, y está a cargo de las 9 oficinas ubicadas desde el mar hasta la cordillera, en las que trabajan unas 300 personas. En diálogo con RÍO NEGRO, López relata el formato que ha revolucionado el mercado inmobiliario. “Es un modelo totalmente distinto, no es la clásica estructura piramidal. La empresa está formada por emprendedores, cada uno de los agentes inmobiliarios toma contacto directo con el cliente, lo que configura una empresa con mucha dinámica”, explica. “Luego desde las oficinas, el staff brinda asistencia al equipo de ventas, se coordinan acciones y se lideran esas acciones”, agrega.
En la dinámica habitual de trabajo, el corredor supervisa y lidera todas las operaciones, mientras que los agentes (algunos martilleros públicos y otros no) son responsables del marketing y la asistencia en la gestión de la conversación. López es martillero público y corredor responsable de la operación de REMAX en la región. Según su mirada, el modelo ha generado beneficios para los usuarios, como la cercanía con los agentes, la accesibilidad a la información, la multiplicidad de plataformas y los precios. No obstante, el aspecto más innovador es que el modelo no se enfoca en la compraventa de propiedades, sino en el servicio al cliente. “La clave es que el ojo está puesto en el servicio y no en el producto, y eso es un cambio tremendo”, señala López. “El modelo dejó de ser intentar venderte la propiedad que yo tengo, sino que la idea es buscar la mejor propiedad, sea donde sea, la que mejor se adapte a tu necesidad, y asesorarte para que suplas esa necesidad de la forma más eficiente posible”, añade.
Como cada vez que las innovaciones se masifican, el modelo de REMAX generó resistencia entre los actores tradicionales. López lo naturaliza: “Lo mismo sucedió hace un par de décadas cuando aparecieron los grandes supermercados, y se decía que los almaceneros iban a quebrar. O cuando llegó UBER y se resistían los taxistas. En mi humilde opinión, cuando emergen innovaciones el gran beneficiario termina siendo siempre el consumidor final, y eso es lo que valida el modelo”.
Más allá del modelo de negocio, el apogeo que vive la economía neuquina gracias a Vaca Muerta no es ajeno para los actores del mercado inmobiliario. “La actividad económica de Neuquén es impresionante. Con ese telón de fondo, el rubro inmobiliario no deja de crecer. Hay muchas oportunidades, mucha gente llegando, inversores que vienen a Neuquén, personas que se mudan en busca de trabajo y nuevas vidas”, concluye López.
